El pasado viernes 25 tuvimos la anhelada cena de empresa, como la gente culta diría, yo simplemente digo: la cena.
Cierto es que nos pusimos nuestras mejores galas ya que el glamour es lo nuestro.
La señora Hojaldrix se sentó a mi lado ya que no podía parar de innovar a lo largo de toda la velada, tanto innovó que acabó ganando una cena para dos personas convirtiéndose así en la más envidiada de la noche.
La cena fue un no parar de reir (ni de comer), al terminar llegó lo que todos esperábamos, la barra libre, en la que nos sentimos un poco más desinhibidos (puede que el alcohol ayudara o ayudase). La música que se estilaba era de lo más moderno e innovador, desde la famosa Bomba de King África hasta el Corazón Contento de Marisol.
Fue una noche bastante succesful ya que no toqué el suelo con la cara en ningún momento.
Después de la barrilete nos movimos hacia una discoteque donde continuamos pasándolo pirata, las copas de tal discoteque tenían un ligero sabor a droja, pero logramos sobrevivir que no es poco.
Mañana vuelvo a mi hogar de origen (al más puro estilo almendro) y la verdad es que me da un poco de pena dejar "Manhattan", espero ver a todos muy prontito, tendremos que planear otra cena y aftershow este veranito.
Besugus varios, ¡arriba las profas y los profes!
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