Días de biblioteca, de estrés, de calor, de cansancio y de sueño y para combatirlo decidí salir de la sala de estudio un momento y hacerme con un café de máquina de esos glamourosos de 35 céntimos...
Todo parecía muy normal en mi pésimo café con extra de azúcar hasta que mientras lo removía con el típico palito que cae de la máquina pude ver en el una pequeña hormiga, la verdad es que a mi eso de encontrar una hormiga en el café no me molesta demasiado pero decidí investigar, por simple curiosidad, lo que en ese pequeño vaso de plástico había. Fui al baño donde comencé a tirar el café por el lavabo y creo que pude hallar más hormigas ahí que en un hormiguero y como he dicho antes, a mi lo de encontrar una hormiga en el café no me molesta demasiado pero eso de encontrarme 16 me pareció un poco excesivo.
2 comentarios:
jajaja pobrecita... pero y las hormigas te entraron x el mismo precio??? ninini
Si, anónimo, si.
Publicar un comentario