Ayer fue el día más esperado de esta, algo estresante, semana. Habíamos quedado para cenar en el Chino. La cena estuvo genial, sirvió para hablar de cosas de chicas mientras bebíamos sangría y nos poníamos como butrulillos agridulces. El postre fue el momento más esperado. Había tantos complementos disponibles para nuestro "helado flito" que no sabíamos por cual decantarnos: miel, lendla, nutella o nata montata. Finalmente cada una optó por una opción como buenas innovators que somos...
Deseosas estamos de volver a ese chino a cenar, y no solo por la comida exquisita que zampamos, sino también porque estoy acumulando vales para conseguir un Kimono.
3 comentarios:
ese kimono sera nuestro...
Ese kimono lo tendras gracias a mis 34 puntos eh! ;)
Jajajaj si, Raham. Esos los tengo guardados cual tesoro!
Publicar un comentario